domingo, 21 de mayo de 2017

Editorial


revista literaria con voz propia nº 75

                  mayo 2017


                          publicación creada en noviembre de 2006
                             distribución y publicación gratuitas
                              ISSN 2314-0275




La gratitud como disciplina implica una elección consciente. Puedo elegir ser agradecido incluso cuando mis emociones y sentimientos todavía están empapados en dolor y resentimiento. Es increíble cuántas ocasiones se presentan en las que puedo elegir la gratitud en lugar de una queja.
Henri Nouwen




La vela blanca

Nadie desea la tempestad, ¡esto es cierto!
Y, en cambio tú, blanca vela ahí fuera en el mar,
en lo hondo del corazón esperas que llegue la tempestad.
Porque sólo durante la tempestad
logras estar viva.

Oh, blanca vela paciente y nostálgica en el gran mar azul!
La lucha ha empezado.

Mi mirada no se aparta de ti.

Entre la hierba, bajo mis pies,
incluso una brisa suave es tempestad.


Ko Un
De Estrellas en el país natal, 1984
Tomado de Adamar, Revista de Creación




“Uno no puede creer cosas imposibles”, dijo Alicia. Me atrevería a decir que no has tenido mucha práctica -expresó la Reina-. Cuando tenía tu edad, siempre lo hacía durante media hora al día. A veces he creído hasta seis cosas imposibles antes del desayuno.
Lewis Carroll




             revista literaria con voz propia
   Inscripción Registro: ISSN 2314-0275
             Edición y dirección: Analía Pascaner
             San Fernando del Valle de Catamarca
             Catamarca – Argentina




Los tiempos difíciles me han ayudado a entender mejor que antes cuán infinitamente rica y hermosa es la vida en todos los sentidos, y que tantas cosas de las que uno se preocupa no tienen importancia alguna.
Karen Blixen

Autores publicados


revista literaria con voz propia nº 75

    mayo 2017
                    
          autores publicados en esta edición: 

- Ana Romano
- Norma Etcheverry
- Rolando Revagliatti
- Francisco Romano Pérez
- Jorge Isaías
- Carlos Benítez Villodres
- Sergio Borao Llop
- Héctor Berenguer
- Damián Andreñuk
- Mirta del Carmen Gaziano
- Ada Inés Lerner
- TS Hidalgo

Autores publicados desde inicios de la revista con voz propia, en:

             revista literaria con voz propia
             ISSN 2314-0275
             Edición y dirección: Analía Pascaner
             San Fernando del Valle de Catamarca
             Catamarca – Argentina

Ana Romano

Magia

Se esconden
los duendes
con sigilo en la almohada
Baila
vestida de fiesta
la muñeca
frente a la ventana

Norma Etcheverry

La plenitud

Había sido un día absolutamente pleno, en el que la escritura propia y ajena le dio total felicidad. Había comprado ese libro, y fue fantástico. “El encuentro se produce en un cielo en el que nadie puede permanecer”* -decía en sus páginas, a propósito del cine.

Rolando Revagliatti


       a preguntarse llaman

1

aribela no quiere depender de su marido
así que depende de su comisionista de bolsa

acaropita no quiere depender de valeriana,
    [hierbas aromáticas y tiernos yuyos de
    [impreciso encanto
así que depende de bencedrina, apomorfina,
    [peyote, bannisteria caapi, barbitúricos y
    [cortisona cuando se la inyecta endovenosamente

Francisco Romano Pérez


otoño
estoy aquí

casi

como
antes

Jorge Isaías

Exilios

En el fluir de las tardes sucedían las cosas. Cuando el tiempo se hacía cargo de aquellos crepúsculos que más llamaban a la imaginación que a los juegos.
Quiero ser más enfático a fuer de sincero que busca la entera claridad. El tiempo como corporización sucedánea de aquello que daba, que nos salía al paso cuando el fuego del tiempo apagaba esas luces.

Carlos Benítez Villodres

La sonrisa de un niño

Ha llegado la hora
de despertar, amigo.
En esta empresa díscola, ni tú ni yo podemos
descansar. Abandona,
quema tus represiones
y tus debilidades. Recoge las palabras
de todos los colores y esas preguntas viejas
que hasta el día de hoy
nadie ha podido abrirlas y aclararlas.

Sergio Borao Llop

Penélope ilustrada

Una mujer está leyendo un libro. Desde el primer momento, las imágenes, los nombres, los sucesos allí narrados le resultan familiares.
Gradualmente va percibiendo que ese libro contiene la historia de su vida.
Comprende también que, cuando llegue a la última página, morirá.

Héctor Berenguer

Octubre

Por fin el tiempo gira
en la danza del solsticio.
Hay tanta madurez
tal dulzura
en los ojos pervive.
Encanto de estas horas,
señaladas por el sol y por la abeja.

Damián Andreñuk

     
     El loco soñaba intranquilo. Se despertó sudando en la cumbre de su excitación. Aún confuso por la transición a la vigilia, el latido de su corazón paulatinamente empezó a normalizarse. Observó su habitación en penumbra, encendió el noticiario y recordó por completo su impresión general del mundo; de inmediato trató de dormirse para regresar urgente al refugio de sus pesadillas.

Mirta del Carmen Gaziano

Ineludible

Acontece aún en medio de la noche
en los momentos,
trémulos instantes
donde la calma hace su fastuosa gala.

Ada Inés Lerner

Temores

-El origen de las naves -aclaró el científico -esas naves que cruzan el tiempo, está en otros lugares, en otros tiempos, puede ser pasado o futuro o en otros planos temporales.
Silencio del auditorio subyugado por la disertación de tan eminente profesor.

TS Hidalgo

Carta

Manera hermosa de dejar caer la punta de colores,
para el comienzo de una charla escrita,
transmitir emociones dejando un elemento importante…
ver caer la tarde para transformarse en crepúsculo
(y, dentro de nuestros corazones,
razones buenas para el recuerdo).
La tinta.

sábado, 15 de abril de 2017

Editorial


revista literaria con voz propia nº 74

                  abril 2017


                          publicación creada en noviembre de 2006
                             distribución y publicación gratuitas
                                ISSN 2314-0275




Salí de mi hogar para adentrarme en un mundo de espanto y caos. En la calle me aturdieron el sonido de las sirenas y los gritos desgarrantes. Por las calles circulaban en forma desordenada ambulancias, coches de policía y otros vehículos, algunos con lanchas a remolque. Unas personas corrían atropellando y pidiendo ayuda, otras permanecían quietas gritando nombres. Familias abrazadas sin saber adónde ir. Hombres encaramados en los techos de sus viviendas. Y la ciudad en tinieblas bajo una lluvia torrencial.
Analía Pascaner
Fragmento de Todo sucedió tan rápido, relato incluido en esta revista literaria, mayo 2013




Empezar de nuevo...

Yo le tenía miedo a la oscuridad,
hasta que las noches se hicieron largas y sin luz.
Yo no resistía el frío fácilmente,
hasta que aprendí a subsistir en ese estado.
Yo le tenía miedo a los muertos,
hasta que tuve que dormir en el cementerio.
Más aún, yo le tenía miedo al espanto,
hasta que tuve que dormir en el crematorio.
Yo sentía rechazo por los rosarinos y por los porteños,
hasta que me dieron abrigo y alimento.
Yo sentía rechazo por los judíos,
hasta que les dieron medicamentos a mis hijos.
Yo lucía vanidoso mi pullover nuevo,
hasta que se lo di a un niño con hipotermia.
Yo elegía cuidadosamente mi comida,
hasta que tuve hambre.
Yo desconfiaba de la tez cobriza,
hasta que un brazo fuerte me sacó del agua.
Yo creía haber visto muchas cosas,
hasta que vi a mi pueblo deambulando sin rumbo por las calles.
Yo no quería al perro de mi vecino,
hasta que aquella noche lo sentí llorar hasta ahogarse.
Yo no me acordaba de los ancianos,
hasta que tuve que participar en los rescates.
Yo no sabía cocinar,
hasta que tuve frente a mí una olla con arroz y niños con hambre.
Yo creía que mi casa era más importante que las otras,
hasta que todas quedaron cubiertas por las aguas.
Yo estaba orgulloso de mi nombre y apellido,
hasta que todos nos transformamos en seres anónimos.
Yo casi no escuchaba radio,
hasta que fue la que mantuvo viva mi energía.
Yo criticaba a los bulliciosos estudiantes,
hasta que de a cientos me tendieron sus manos solidarias.
Yo estaba bastante seguro de cómo serían mis próximos años,
pero ahora ya no tanto.
Yo vivía en una comunidad con una clase política,
pero ahora espero que se la haya llevado la corriente.
Yo no recordaba el nombre de todas las provincias,
pero ahora las tengo a todas en mi corazón.
Yo no tenía buena memoria,
tal vez por eso ahora no recuerde a todos,
pero tendré igual lo que me queda de vida para agradecer a todos.
Yo no te conocía,
ahora eres mi hermano.
Teníamos un río,
ahora somos parte de él.
Es la mañana.
Ya salió el sol y no hace tanto frío.
Gracias a Díos.
Vamos a empezar de nuevo.
 
Carlos Guillermo Garibay
Santa Fe, Mayo 2, 2003
  


Me parecía incomprensible que hubiera de permitírseme llevar una vida tan feliz, al mismo tiempo que veía, a mi alrededor, a personas que luchaban con la penuria y el sufrimiento.
Albert Schweitzer


  
             revista literaria con voz propia
             Inscripción Registro: ISSN 2314-0275
             Edición y dirección: Analía Pascaner
             San Fernando del Valle de Catamarca
             Catamarca – Argentina


  
Y yo siempre he pensado que las palabras más sencillas deben ser más que suficientes. Con decir lo que está pasando a cualquiera se le tendría que romper el corazón.
Bertolt Brecht

Autores publicados


revista literaria con voz propia nº 74

    abril 2017
                    
          autores publicados en esta edición: 

Luis Edgardo Soulé


No culpen al agua.
Sólo busca el cauce hasta el mar   lejano.

        Si nada se opone
               será siempre lluvia
                                       será siempre río.

Julia Burguener


Sólo un ruego

Gris el cielo.
Llovizna aún sobre la tierra ya inundada.
Barro y agua corretean
por las calles intransitables de mi pueblo,
se adueñan de los ranchos
que pretenden resistir a tanto embate.

Norberto Pannone


Los condenados

   Acurrucados, temerosos, alertas. Todos estaban aguardando la macabra hora de su trágico final.

Gustavo Córdoba


Y, yo me iré

Y yo me iré y estaré sin estar
En mis libros, en mi cuarto vacío, mi cuaderno
De versos,
Y alguna vez, algún invierno
Tal vez en el recuerdo…

Sebastián Zampatti


Ni una paloma dejó el huracán
que arrasó los campos
hace una semana
todo se lo ha llevado
-horrible cliché-
el viento

¿A dónde? ¿Quién puede saberlo?

Manuel Canet


1.
Es completamente falso que una poesía pueda detener el tiempo. Una pintura, una cantata, una novela.

Cris Fernández


Atardecer

Vibra tu nombre
sobre mi sombra alerta.
El viento bordonea
entre las piedras.
En la grave dulzura
del invierno
busco tu abrazo, tu risa,
tu tibieza.

María Montserrat Bertrán


5.

Viajecito flor!

bien íntimo…

Itinerario:

descender con ropa ligera a los infiernos,

Eduardo Coiro


El ángel de la reparación

Otra vez pensé en el ángel de la reparación.
Quizá sea un mito, sólo un mito necesario. Pero dicen que cada tanto en la vida de cada cual alguien llega a reparar o intentar reparar.

Daniel Gorosito


Soledad otoñal

Llora la tarde en su grisura,
la melancolía otoñal
vive entre hojas oxidadas
y árboles de brazos pelados.

Ricardo Ponce Castillo


Sueños = Amor

Felices las afortunadas
que consiguieron al hombre
que les entregó todo su amor
para ser feliz; porque aún hay desafortunadas
que todavía deben convivir
con el cobarde que las golpea.

Abel Granda


El viaje

Quería dejar el oasis, pero los vientos del oeste no aconsejaban ninguna travesía; en las noches, miraba el fuego como único entretenimiento, intentando ver una señal que me guiara, o diera sosiego a esos días cuando sientes que es la hora de partir, pero nada perece presagiar que allí donde vayas, podrás escapar de esa angustia difusa que te impulsa al viaje, o haya un cielo protector sobre tu cabeza. Los vientos del desierto son devastadores, y es una suerte que no haya nada que puedan arrasar, porque su furia incontenible, lacera la parte expuesta de la piel, y puede llevarse, aún más lejos, los montes azules que a veces se ven hacia el norte. 

Virginia Isabel Berra


Ahora

Llámame.
Con el amanecer las nomeolvides 
Se despiertan…

Ezequiel Cámara


Visitando la facultad…

sólo se oía el ruido del viento
y el caer de la lluvia…
¡El edificio estaba a oscuras!
Presencia humana
no había alguna.